Precios de inicio orientativos. El presupuesto final se cierra en una llamada de 30 minutos, sin sorpresas después.
Si no estás en Google, no existes. Landing, portfolio o corporativa que convierte visitas en llamadas.
Tu web cobra y reserva sola a las 2 de la mañana. Tú te enteras por la notificación.
Cuando ninguna herramienta encaja, la construimos. SaaS, plataformas y apps con tu lógica exacta.
Sin reuniones eternas ni presupuestos que se hinchan por el camino.
Llamada de 30 minutos: qué vendes, a quién y qué necesitas que haga la web. Salimos con el alcance y el presupuesto claros.
Al contratar abres tu portal y rellenas ahí el cuestionario de marca: logo, colores, referencias. Con eso arrancamos el diseño y lo iteramos contigo sobre la web real, no sobre mockups.
Dominio, hosting, analítica y soporte configurados. La web evoluciona con tu negocio, no se queda parada el día del lanzamiento.
Sin coste extra, elijas la que elijas.
Extras opcionales cuando quieras crecer.
Al contratar tu web te damos acceso a tu portal privado de cliente: ves el avance del proyecto tarea a tarea y compartimos archivos sin perder nada por el camino.
Logo, textos, fotos de tu negocio y cualquier referencia que te guste. Todo lo que necesitamos para construir tu web, en un solo sitio.
Cada fase de tu web es una tarea con estado: ves qué está hecho, qué está en curso y qué nos falta de tu parte. También puedes pedir cambios desde ahí.
Propuestas, facturas y entregables aparecen en tu portal en cuanto están listos. Sin buscar en el correo.
Una web de presentación, entre 1 y 2 semanas. Con reservas o tienda online, entre 2 y 4 semanas según el catálogo. El software a medida se estima en la propuesta, con fechas cerradas.
Diseño a medida, desarrollo, textos base, optimización móvil, SEO básico y la puesta en marcha completa (dominio y hosting configurados). Sin costes ocultos: lo que se cierra en la propuesta es lo que pagas.
La web de presentación no lleva cuota. En los planes con reservas o tienda online, los 35 €/mes cubren hosting, dominio, certificado SSL, copias de seguridad, actualizaciones y soporte para cambios pequeños (textos, fotos, horarios).
Sí. El dominio va a tu nombre y el código es tuyo. Si algún día quieres llevártela a otro proveedor, te la entregamos lista para migrar.
Las webs se construyen para crecer: pasar de presentación a reservas o a tienda es una ampliación, no una web nueva. Pagas solo la diferencia.